Un paraiso perdido donde puedes encontrar todo y nada, capaz de lo mejor y lo peor, porque el término medio es solo un espejismo visto desde los extremos

21.3.10

En Tierra Hostil (The Hurt Locker)

Ayer me fui a ver En Tierra hostil (The Hurt Locker), ganadora de seis Oscars, entre ellos a la mejor película, director y guión original. He de decir que no ha cumplido mis espectativas y la situaré en la categoría de entretenida sin más.

Aunque no he visto ninguna del resto de candidatas a mejor película, me niego a creer que no había una mejor que esta. Puede que de los seis Oscars los dos de sonido sean merecidos , pero el resto se le podrían explicar a cualquier extraterrestre diciéndole que los que votaban eran proamericanos, como la película. Cuando te inflan la película y te la ponen por las nubes con tanto Oscar y demás, uno espera un poquito más.

He de decir también, que los actores no están nada mal, y la ambientación y el clima de suspense en ciertos momentos están bastante conseguidos, aunque tampoco son ninguna novedad dentro del cine bélico. La historia en sí tampoco cuenta nada nuevo, son un cúmulo de circunstancias sin nexo aparente que pretenden conducir al espectador a la típica moraleja yanqui en la que me niego a caer.

Una vez más, y ya son unas cuantas, la industria hollywoodiense ha pretendido que se cumpla universalmente su fórmula:

guerra yanqui + intentos de justificacion = panfleto propagandistico envuelto en "film"

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7.7.08

Ocean´s Eleven

Aunque ya se estrenó hace unos años (2001), Ocean´s Eleven me gustó bastante, es dinámica y divertida, puro entretenimiento. Siempre me acuerdo de la escena en la que el personaje de Brad Pitt (Rusty) le explica al de Matt Damon (Linus) como tiene que comportarse y actuar para liar al dueño del casino Terry Benedict:

[...] "¿Dónde pondrás las manos? Así no. No te toques la corbata, mírame, vale. Yo te pregunto y tú piensas la respuesta. ¿A dónde miras? Muy mal. Si bajas la mirada sabrán que mientes, si la levantas verán que no sabes la verdad. No uses siete palabras si bastan cuatro. No te balancees. Mira siempre a tu víctima, pero no fijamente. Se concreto, pero no memorable. Se gracioso, pero no cómico. Tienes que caerle bien y debe olvidarte en cuanto te pierda de vista. Y sobre todo, hagas lo que hagas, nunca bajo ninguna circunstancia..." [...]

Y justo en este momento, otro personaje interrumpe a Rusty para que vea algo, es decir, lo más importante se quedó por ahí, en el limbo siempre incompleto, a la improvisación del personaje, a la interpretación o elección del espectador, a la comprensión de los hechos o en la manera de actuar de cada uno.

Y es que, muchas veces, lo más importante no se dice explícitamente, se queda flotando implícitamente alrededor de lo menos importante y accesorio, como si fuera obvio aunque no lo sea. Y yo me pregunto, ¿por qué nos callamos lo que realmente es importante?

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10.7.07

El pez gordo

Hace un par de días me ví la película El Pez Gordo, atarído por sus actores principales, Danny DeVito y Kevin Spacey. La película empezaba prometedora gracias a un guión de esos en donde cada palabra está medida en su sitio ahí puesta por deseo expreso del guionista y de lo que quiere decir. Claro que a medida que avanza la peli, va perdiendo fuelle, pues la historia se difumina hasta el alegato final, que es lo único que merece la pena. Parece que la película es un simple pretexto a modo de medio de transporte para introducir el texto final que en boca de Kevin Spacey no queda nada mal. Ahí va, no tiene desperdicio:


"Disfruta de la fuerza y belleza de tu juventud. No me hagas caso. Nunca entenderás la fuerza y la belleza de tu juventud hasta que se hayan marchitado, pero créeme dentro de veinte años, cuando mirando fotos te veas a ti mismo verás, como no puedes ver ahora, cuantas posibilidades tenías ante ti y lo guapo que eras en realidad. No estás tan gordo como te imaginas. No te preocupes por el futuro, o preocúpate pero sabiendo que hacerlo es tan efectivo como intentar resolver una ecuación de álgebra masticando chicle.
Es probable que los problemas más serios que te surjan en la vida sean cosas que ni se te pasaron por la cabeza, de ésas que te sorprenden un martes cualquiera a la cuatro de la tarde.
Todos los días haz algo que te dé miedo.
Canta.
No juegues con los corazones de los demás.

No aguantes que la gente juegue con el tuyo.

Cepíllate los dientes. No pierdas el tiempo sintiendo celos.

Unas veces irás ganado y otras perdiendo.
La carrera es larga y al final sólo compites contra ti mismo.
Recuerda los elogios que recibas, olvida los insultos, y si lo consigues dime cómo.
Conserva las viejas cartas de amor.
Tira los recibos viejos del banco.
Yérguete.
No te sientas culpable si no sabes qué quieres hacer en la vida. Las personas más interesantes que conozco no sabían qué querían hacer con su vida a los 22 años, algunas de las personas más interesantes que conozco tampoco lo saben a los 40.
Toma mucho calcio.

Trata bien a tus rodillas, las echarás de menos cuando te fallen.
Quizá te cases, quizá no.
Quizá tengas hijos, quizá no.

Quizá te divorcies a los 40.
Quizá bailes el rock cuando celebres las bodas de platino.

Hagas lo que hagas no te congratules demasiado ni tampoco te censures. Siempre has optado por una cosa u otra como el resto del mundo.
Disfruta de tu cuerpo, úsalo de todas las maneras que puedas, no le tengas miedo ni te preocupe qué piensan los demás de él. Es el mejor instrumento que tendrás jamás.
Baila, aunque no tengas donde hacerlo más que en el salón de tu casa.

Lee las instrucciones aunque no las sigas. No leas revistas de belleza, sólo harán que te sientas feo.
Conoce a tus padres, nunca sabes cuando se irán para siempre.

Sé bueno con tus hermanos, son el mejor vínculo con tu pasado y los que probablemente seguirán contigo en tu futuro. Entiende que los amigos vienen y se van pero que hay unos pocos escogidos que debes conservar.
Esfuérzate en no desvincularte de ciertos lugares y costumbres porque cuanto más mayor te hagas más necesitarás a las personas que conociste cuando eras joven.

Vive en N.Y. alguna vez pero vete antes de endurecerte.
Vive en el norte de California alguna vez pero vete antes de ablandarte.

Viaja.

No te hagas demasiadas cosas en el pelo o cuando tengas 40 años parecerá el de alguien de 85.
Ten cuidado con los consejos que compras y ten paciencia con quienes te los vendan. Los consejos son una forma de nostalgia, ofrecerlos es una manera de rescatar el pasado del vertedero, sanearlo, pintar las partes feas y reciclarlo dándoles más valor del que tienen.
Pero créeme en lo del protector solar."

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2.12.06

Match Point

"Aquel que dijo más vale tener suerte que talento, conocía la esencia de la vida. La gente tiene miedo a reconocer que gran parte de la vida depende de la suerte. Asusta pensar cuantas cosas escapan a nuestro control. En un partido, hay momentos en que la pelota golpea el borde de la red y durante una fracción de segundo puede seguir hacia adelante o caer hacia atrás. Con un poco de suerte se irá hacia delante, y ganas, o no lo hace, y pierdes".

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18.10.05

Blade Runner...

[Deckard llega cansado a su apartamento. Entra en el ascensor ]
Ascensor: Identificación de la voz. Su número fónico, por favor.
Deckard: Deckard 97.
Ascensor: 97, gracias.
[ Deckard siente la presencia de alguien más en el ascensor. Saca rápidamente su pistola y apunta a Rachael. Se abren las puertas del ascensor ]
Rachael: Quería verle. Así que esperé. [ La tarjeta-llave de Deckard cae al suelo ] Déjeme ayudarle.
Deckard: No necesito ayuda.
Rachael: No sé por qué él le dijo lo que ha hecho.
Deckard: Hable con él.
Rachael: Ya no me recibirá.
[ Deckard entra en su apartamento y cierra la puerta; al poco, vuelve a abrir para que Rachael pueda pasar ]
Deckard: ¿Quiere una copa, eh? ¿No?
Rachael: Cree que soy una replicante, ¿verdad? [ Rachael muestra una foto a Deckard ] Mire. Soy yo con mi madre.
Deckard: Sí. ¿Recuerda cuando tenía seis años? Usted y su hermano se metieron en un edificio vacío por la ventana del sótano. Iban a jugar a médicos. Él le enseñó su sexo, y, cuando le tocaba hacerlo a usted, se avergonzó y corrió. ¿Lo recuerda? ¿Nunca se lo ha contado a nadie? ¿A su madre? ¿A Tyrell? ¿A alguien? ¿Recuerda la araña que vivía en el arbusto junto a su ventana? Con el cuerpo naranja y las patas verdes... La vio tejer una tela durante todo el verano. Un día apareció un huevo en ella. El huevo eclosionó...
Rachael: El huevo eclosionó.
Deckard: Y...
Rachael: Salieron cientos de crías de araña que se la comieron.
Deckard: Implantes. Esos no son sus recuerdos. Son los de algún otro: los de la sobrina de Tyrell. Está bien. Un mal chiste. He hecho un mal chiste. Usted no es una replicante. Váyase a casa, ¿de acuerdo? No, no, de veras. Lo siento. Váyase a casa. ¿Quiere una copa? Le serviré una. Voy por ella.
[ Rachael mira la foto por última vez y la tira al suelo. Sale corriendo del apartamento. Deckard recoge la foto y la observa. El trozo de papel parece cobrar vida ]
Deckard (voice-over): Tyrell hizo un buen trabajo con Rachael: de una foto sacó una madre que ella nunca tuvo y una hija que ella jamás fue. Se supone que los replicantes no tienen sentimientos. Y que tampoco los tienen los bladerunners. ¿Qué demonios me estaba pasando? Las fotos de Leon tenían que ser tan falsas como las de Rachael. Yo no entendía por qué un replicante coleccionaba fotografías. Quizá eran como Rachael: necesitaban recuerdos.

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