Un paraiso perdido donde puedes encontrar todo y nada, capaz de lo mejor y lo peor, porque el término medio es solo un espejismo visto desde los extremos

1.3.10

Elucubraciones epicúreas


Una vez más he dejado salir al animal que llevo dentro. Mi cuerpo y las circunstancias hicieron cosas que no había planeado, y el instinto y la atmósfera visceral presente tomaron las riendas de una inercia casi olvidada.

Hacía tiempo que no desconectaba el robusto aunque algo anticuado sistema operativo que dirige mis acciones, y como en otras ocasiones, siempre pasan cosas distintas a lo habitual, y esto suele ser bueno. Hubo una época en la que el instinto tenía un pequeño pero crucial papel en mi sistema opertivo, nunca supe por qué se fue diluyendo poco a poco hasta desaparecer, supongo que la acumulación desmesurada de datos procedentes de la vorágine de los acontecimientos pasados hicieron mella en mi memoria inconsciente.

Pero en esta etapa de regeneración tisular cósmica no hay tiempo para elucubraciones epicúreas, antes de que me dé cuenta de lo sucedido, estaré inmerso en otra contienda por la supervivencia.

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1 Comments:

Blogger Ane comenta...

No dejes salir a ese animal, que miedo¡¡¡

jueves, 04 marzo, 2010

 

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