Un paraiso perdido donde puedes encontrar todo y nada, capaz de lo mejor y lo peor, porque el término medio es solo un espejismo visto desde los extremos

22.9.09

William Kamkwamba o como la curiosidad puede cambiar la vida de un pueblo


Esta es una de esas historias que hacen del homo sapiens un ser extraordinario. El protagonista de la misma es William Kamkwamba, un chico de Masitala, una pequeña aldea a 2 horas de la capital de Malawi. Nació en 1987 y vivía sumido en la más absoluta pobreza, su aldea no contaba con agua corriente ni luz, había abandonado la escuela por falta de dinero y ayudaba a su familia cultivando tabaco.

Con este panorama y lejos de dejarse llevar por ilusas esperanzas, William Kamkwamba nunca abandonó una de las esencias del homo sapiens, la curiosidad. Solía leer todo aquello que conseguía en el club social de su aldea, hasta que llegó a sus manos una vieja revista de ciencia que explicaba como convertir la fuerza del viento en electricidad. Ni corto ni perezoso y con 14 años se puso manos a la obra en lo que iba a suponer un giro radical en su vida.

Con una vieja bicicleta, el ventilador de un tractor abandonado, algo de madera, una dinamo y los desechos de agricultores vecinos comenzó a construir el primer aerogenerador casero de todo Malawi. Poco a poco fue perfeccionando el diseño y en unas semanas su molino de viento ya estaba funcionando abasteciendo de luz a su choza. Consiguió energía suficiente para 4 bombillas, una radio y el cargador del único móvil del pueblo. A medida que iba mejorando la estructura, el diseño y la potencia del molino, William empezó a construir una serie de ellos para toda su aldea.


Sin saberlo, William empezó a ser el objetivo de numerosos curiosos que atónitos se acercaban para ver qué era aquella torre de 12 metros que emergía sobre la llanura circundante. Hasta que un periodista del Daily Times Malaui, Sangwani Mwafulirwa, le hizo un reportaje que tuvo un éxito inmediato y que se propagó por todo el país.

Pronto el artículo llegó a internet a través de varios blogs africanos y a los oídos de Emeka Okafor, uno de los ojeadores del proyecto “Thinkers and doers” de TED Global (Organización que busca jóvenes talentos por todo el mundo al servicio del desarrollo).

A partir de entonces, la vida de William Kamkwamba pega un giro vertiginoso, dando a conocer su historia en un sinfín de entrevistas y reportajes con el único objetivo de generar recursos para su aldea y llamar la atención sobre los problemas de su pueblo.

Ha creado su blog personal, ha escrito un libro y está rodando una película documental sobre su vida en Malawi.




La historia me la encontré en el excelente blog Kurioso, y tenéis más información aquí, aquí o aquí.

Etiquetas:

3 Comments:

Blogger La niña de la ventana comenta...

Impresionante la vida de este chico. Que suerte encontrarnos con historias como éstas que nos recuerdan que se puede hacer mucho con muy poquito y que nos quejamos sobremanera de nuestra buena vida.

Gracias por tu comentario,
un abrazo

sábado, 10 octubre, 2009

 
Anonymous Aitor Calero García comenta...

Hola, yo también he escrito un artículo sobre este chico. Su historia es a la vez conmovedora y motivadora. Un saludo.

http://www.uncafelitoalasonce.com/2009/11/06/friday-william-kamkwamba-africa-y-los-molinos-de-viento/#comments

sábado, 07 noviembre, 2009

 
Blogger Bohemia comenta...

como me gusta que exista gente así...

Bss

viernes, 05 febrero, 2010

 

Publicar un comentario en la entrada

<< Home